Las personas -comunes y corrientes- viendo el tiempo pasar en cada vereda, cómo su vida se consume por el cansancio y la rutina.
El maldito tiempo .. la verdadera muerte. [me gustaría escribir sobre este punto en otra entrada]
No observo esto con rabia, ni impotencia política, tampoco con ánimos de anarquía desenfrenada y espontánea que acabe con todo esto mañana al despertar, porque tampoco sería así.
Aún estoy sistematizado y amarrado al 'realismo'; al ser 'realista' como gustan decirle todos.
Miré la cara de todos en la micro [bus], todos tan desinteresados por la vida, como yo. No en el mismo sentido, claramente, pero cuando algo te agobia y hostiga una y otra vez, no hay asunto que logre dar coherencia a lo que haces diariamente.
No necesariamente ese 'algo' es rígidamente lo mismo, pero vivir) (agobiado es en sí, en la misma oración, una contradicción íntegra, por así decirlo.
Bueno, entre todos esos pensamientos sociales [abocados en mí de forma natural] análisis simples y tan baratos como estas palabras, llegué a un punto que suelo escuchar, y con el cual no estoy para nada de acuerdo.
De hecho sí, lo estaba hasta que lo reflexioné. Quizá no lo suficiente, pero por ello lo escribo. Acá se libra la mayor batalla entre la lógica y la supuesta 'coherencia'.
Y es que, "independiente de lo que hagas, seas prostitut@ o presidente, tienes que ser el/la mejor".
Y quién no se anima con estas palabras! las que, sin ser malintencionadas, no son realmente un aporte.
A la larga, son palabras que ejercen una sigilosa presión.
El énfasis siempre va puesto en el ego. No en lo que eres, sino en cuanto pones de tí al hacer aquello.
Personalmente, siento que la vida me ha enseñado ciertas reglas, y la primera de ellas es que no hay reglas. La segunda es respetar la primera regla de cualquier modo.
Si no vives a tú manera, inventa una manera de vivir.
¡Pero no me vengan con el cuento de que hay que ser el mejorr! ¡Por quée!
Quién es qué para exigir de mí lo mejor. Nunca -creo, personalmente- terminamos de conocer cuánto somos capaces de dar.
A veces sólo quiero ser.
No quiero ser el mejor, qué es ser lo mejor.
Siempre nos cuestionamos si dimos lo mejor de nosotros en las distintas situaciones de nuestra vida.
Y sí, hay veces en que dejamos nuestra esencia en lo cotidiano, y otras tantas morimos en el intento.
Fomenta la competencia, aplasta a quien no da lo mejor de sí.
A veces sólo queremos ser nosotros, y nos piden algo mejor.
No gracias. Querer ser mejor no te hace mejor persona, tampoco más aspiracional, ni menos más inteligente. Sólo te hace más superficial en tu cabeza introspectiva.
Perdón si no soy lo que esperan, si este escrito no es el mejor.
Pero habemos personas .. que sólo queremos ser.
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